Entre las colinas de Chianti, sobre una cresta que mira a valles cargados de historia, se encuentra Castellare de Sernigi. Antigua casa solariega de la familia Sernigi, ricos mercaderes y mecenas de grandes pintores del 400. Convertida luego en Casa Naldini del Riccio, fue reducida en el 700 a vivienda rural. El inmueble fue adquirido a finales de los 50 por la familia Corti y por ellos devuelta a su antiguo esplendor. La restauración de la Villa no solo ha mantenido su sello arquitectónico, sino que tambien a valorizado la natural armonía que liga su estructura al paisaje toscano.