Famoso en todo el mundo por la producción de su óptimo vino, el territorio del Chianti está constituido por un area de colinas, situada en el centro de la Toscana, entre Florencia y Siena: pueblos medievales, castillos,abadías, monasterios, caserios y villas se siguen en fantástico itinerario que exalta la laboriosidad y la inventiva del hombre. Siglos de trabajo han modelado las colinas de esta región, con una alternancia de viñedos, olivos y bosques en una armonía única, irrepetible. El verdadero corazón de la Toscana, donde reconciliarse con los ritmos de la vida.


El clásico itinerario para visitar el Chianti es, probablemente, la llamada “Via Chiantigiana”, típicamente rural, que une Florencia con Siena. Despues de la población de Impruneta, con la antiquísima Iglesia de Santa María, fundada en el 1060, se encuentra Greve in Chianti, con su típica estructura medieval, su castillo y sobretodo para los amantes del buen vino, su Muestra Mercado del Chianti Clasico, que se celebra todos los años en setiembre. Tambien interesante Castellina in Chianti, antigua plaza fuerte de Florencia contra Siena, con la poderosa Rocca y la sugestiva Via delle Volte, una especie de calle fortificada a lo largo de la muralla desde cuyas rendijas se disfruta de especutaculares vistas panorámicas. En posición fronteriza con el territorio de Siena se encuentra Radda in Chianti, con su curiosa estructura urbanística eliptica y sobretodo el pequeño barrio fortificado de Volpaia, con su castillo y su laberíntico entramado de callejuelas pavimentadas. Finalmente, de admirar los numerosos castillos de la zona de Gaiole, especialmente el de Brolio, desde cuyas trincheras se tiene una fantástica vista de todo el Chianti y de las colinas de Siena. Mucho más animado y frecuentado es el itinerario de la via Cassia, que sigue el trazado de la antigua calzada romana en una sucesión de típicos pueblos y, sobretodo, de un número impresionante de iglesias. A los cuatro pueblos del Chianti florentino se puede llegar desde Florencia en autobuses de linea.
En fin, un reconocimiento al Chianti como vino, reconocido DOC en 1967 y DOCG en 1984, una de las indiscutibles banderas de la enología Italiana en el mundo.